¿Qué es la consciencia? la neurociencia puede tener la respuesta

¿Qué es la consciencia? ¿Cuál es su esencia, la chispa que hace que seamos nosotros? Algo hermoso que aparentemente se encuentra dentro de cada uno y que nos permite saber quiénes somos y cómo es el mundo que nos rodea.

Qué es la conciencia la neurociencia puede tener la respuestaEl siguiente texto ha sido extraído, traducido y adaptado a partir del libro “Conciencia y el cerebro social” escrito por Michael S. A. Graziano, de la universidad de Oxford:

Estaba observando un espectáculo de magia. Una mujer se encontraba dentro de una caja de madera en la que se podía ver su rostro sonriente, mientras un mago pasaba largas espadas a través de la caja.Mago realizando truco

El hombre que estaba sentado a mi lado, le susurro a su hijo, “Jimmy, ¿Cómo crees que hace eso?

El niño que contaba con 6 o 7 años de edad, no se impresionó por la pregunta de su padre y entre dientes dijo, “Es obvio, papá”.

“¿A si?”, dijo su padre. “¿Has descubierto cual es el truco?”

El mago hace que suceda así”, dijo el niño.

El mago lo hace posible. Esa explicación, tan encantadora y vacía como suena, podría ser un resumen de casi todas las teorías espirituales y científicas que se han propuesto para explicar lo que es la consciencia humana.

¿Qué es la consciencia? ¿Cuál es su esencia, la chispa que hace que seamos nosotros? Algo hermoso que aparentemente se encuentra dentro de cada uno y que nos permite saber quiénes somos y cómo es el mundo que nos rodea. Sin consciencia seriamos como zombies sin ningún tipo de curiosidad, incluso sin saber que hay un mundo lleno de cosas por descubrir, sin ninguna motivación para profundizar, ya sea en áreas emocionales, artísticas, espirituales o científicas. La consciencia es la ventana por la cual podemos entender.
Nuestro cerebro cuenta con alrededor de cien millones de neuronas que interactúan entre sí. Los neurocientíficos saben, al menos de forma global, que las neuronas tienen la capacidad de calcular información. Pero, ¿Cómo puede el cerebro ser consciente de esa información? ¿Dónde se encuentra la capacidad de sentirnos a nosotros mismos?

Hipócrates primera explicación científica de la conscienciaLa primera explicación científica conocida acerca de la consciencia viene desde el siglo V a.c, gracias a Hipócrates. En ese entonces, la ciencia no estaba establecida en la sociedad como hoy en día. Sin embargo, Hipócrates fue un agudo observador de casos médicos y se dio de que las personas con cierto daño cerebral tienden a perder sus capacidades mentales. Comprobó que la consciencia es creada por el cerebro y que se puede perder poco a poco a medida que el cerebro muere. Un pasaje atribuido a él resume elegantemente su punto de vista:

“Las personas deben saber que desde el cerebro, y solamente desde el cerebro, surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestras penas, dolores, angustias y lágrimas. A través de él también pensamos, vemos, escuchamos y distinguimos lo feo de lo bello, lo malo de lo bueno, lo agradable de lo desagradable.”

Con esta visión Hipócrates puso en marcha 2500 años de neurociencia. Ésta se tomo durante mucho tiempo como una explicación específica de la consciencia, sin embargo cabe aclarar que la definición de Hipócrates no nos ayuda mucho. En lugar de explicar lo que es la consciencia, se limita a indicar que el cerebro es una especie de mago. Como la afirmación del niño. El cerebro hace que suceda. Pero ¿cómo lo hace? ¿Qué es exactamente la consciencia? Estas preguntas van mas allá de sus observaciones médicas.

2000 años después de Hipócrates, más concretamente en el año 1641, René Descartes propuso una segunda visión de las bases de la consciencia. En su opinión, la mente estaba hecha de una sustancia etérea, una especie de fluido almacenado en un René Descartes creía que la glándula pineal era la casa del almareceptáculo del cerebro. Lo llamó “rescogitans” (Sustancia pensante). Cuando diseccionó el cerebro en busca del receptáculo del alma, se dio cuenta de que prácticamente toda la estructura cerebral se había formado en pares, uno a cada lado. Según él, el alma era una entidad unificada, una sola cosa, por lo tanto no podía estar dividida y almacenada en dos lugares diferentes. Finalmente halló un pequeño bulto en la parte central del cerebro, era la glándula pineal, entonces dedujo que ésta debía ser la casa del alma. Hoy en día sabemos que esta glándula se encarga de producir melatonina, regulando así los ciclos del sueño.

La idea de Descartes, aunque fresca e inteligente para la época y con gran influencia en la filosofía y la teología, no logró adelantos en la comprensión científica de la consciencia. En lugar de proponer una explicación clara de la consciencia lo atribuyó a una especie de fluido mágico. Mediante que mecanismo ésta sustancia produce la experiencia de la consciencia o de dónde viene este fluido, no fue explicado por Descartes. En realidad apunta al mago sin explicar el truco.

Uno de los pilares fundamentales de la ciencia moderna y en especial de la psicología actual, es un tratado brillante realizado por Immanuel Kant, titulado “Crítica de la razón pura (PDF)” publicado en 1781. En él Kant señala que la mente se basa en lo que el denominó “a priori forms”, capacidades e ideas que están presentes en nosotros antes que todas las explicaciones. Por lo tanto acerca de la consciencia Kant tenia una clara respuesta: No hay una explicación para la magia. Viene a nosotros por acto divino. Literalmente, el mago lo hizo.

Hipócrates, Descartes y Kant tan solo representan tres visiones particulares de la mente en la historia de la ciencia. Podría continuar describiendo una visión tras otra, sin embargo no llegaríamos a mucho más. Incluso con el rápido avance de la neurociencia moderna, si examináramos la gran cantidad de teorías propuestas acerca de la consciencia, casi todas tienen la misma limitación. No son realmente teorías que explican el mecanismo a través del cual la consciencia fluye, sino que señalan al mago pero no explican su magia.

El cerebro tiene más de 100 millones de neuronas oscilandoUna de las primeras teorías innovadoras sobre la consciencia fue propuesta por los científicos Francis Crick (co-descubridor de la estructura del ADN) y Christof Koch. Sugirieron que cuando las señales eléctricas en el cerebro oscilan, causan la consciencia. Para dejarlo más claro, la idea es: El cerebro se compone de neuronas que transmiten la información entre sí. Esta información se trasmite más eficientemente en cortos períodos de tiempo si las señales eléctricas de las neuronas oscilan en sincronía. Por lo tanto, la consciencia podría ser causada por la actividad eléctrica de muchas neuronas oscilando en conjunto.

Ésta teoría tiene cierta plausibilidad. Quizá las oscilaciones neuronales, son una condición que antecede a la consciencia. Aunque debemos tener en cuenta que una vez más esta hipótesis no es realmente una explicación de la consciencia. Se identifica a un mago. Al igual que Hipócrates “El cerebro lo hace” o como decía Descartes, “El fluido mágico dentro del cerebro hace que ocurra”, la teoría moderna establece que “Las oscilaciones neuronales hacen que ocurra” aunque todavía no sabemos cómo. Supongamos que las oscilaciones neuronales en realidad aumentan la eficacia de la trasmisión de información. Esto es asombroso y según la evidencia reciente, parece probable que sea así. Pero ¿por qué al mejorarse la trasmisión de información tiene como consecuencia la consciencia? ¿Por qué esta experiencia interior? ¿Por qué la información en el cerebro, sin importar cuánto se incremente su intensidad de trasmisión de un sitio a otro, no sigue siendo solo información sin el complemento de la consciencia?Fluido mágico en el cerebro genera la consciencia

Por estas y muchas otras razones, muchos pensadores son pesimistas acerca de encontrar en algún momento una explicación lógica para la consciencia. El filósofo Chalmers, en 1995, eligió un camino que ha ido tomando popularidad. Él sugirió que el desafío que implica definir y explicar la consciencia se puede dividir en dos grupos de problemas. El primero de ellos, el problema fácil, es explicar como es que el cerebro calcula y almacena la información. Por supuesto llamarlo fácil, es un eufemismo. El segundo problema, el problema difícil es explicar como nos damos cuenta de todo lo que pasa en el cerebro. La consciencia de sí mismo, la esencia detrás de todo, ya que se dice que no es algo físico, es por definición una experiencia privada, y por eso parece ser científicamente inabordable. De nuevo al llamarlo el problema difícil es un eufemismo; es casi el problema imposible. No tenemos más remedio que considerarlo un misterio. En lugar de tratar de explicar la consciencia, deberíamos maravillarnos de su solubilidad.

El estudio científico actual de la consciencia me recuerda en muchos aspectos a callejones sin salida. Charles Darwin publicó su reconocido libro “El origen de las especies” (PDF) en 1859, pero mucho antes de Darwin, los naturalistas ya habían sospechado que una especie podía evolucionar hacia otra y que las diferentes especies podrían estar relacionadas en un árbol genealógico. La idea del árbol genealógico se articuló un siglo antes de Darwin, por Linneo en 1758. No obstante lo que hacía falta era explicar el truco. Charles Darwin publicó el origen de las especies¿Cómo ocurrió realmente? ¿Cómo diversas especies cambian con el tiempo hasta ser diferentes unas de otras y lograr ser tan sofisticados en las funciones que debían cumplir? Los estudiosos exploraron callejones conceptuales sin salida, sin esto una explicación plausible no habría podido ser hallada. Nadie podía pensar en una explicación mecánica, ya que esta estaba fuera del reino de la imaginación humana, ya que la grandeza y la complejidad de la vida era obviamente demasiado mágica para ser algo mundano, una deidad superior debía ser la responsable. El mago hizo que fuera posible. Había que aceptar el gran misterio y no invertir mucho esfuerzo en explicarlo.

Después, Darwin descubrió el truco. Un ser vivo tiene muchos hijos, la descendencia varía aleatoriamente, y el medio natural, al ser un lugar duro, permite que solo algunos descendientes vivan para procrear, por lo que los descendientes con las mejores adaptaciones pasan sus genes a sus propios descendientes y así sucesivamente. Con el paso del tiempo y miles de pequeñas adaptaciones acumuladas, una especie puede ser muy diferente de sus antepasados. Ésto es la evolución por selección natural. Una vez se descubre el truco detrás de la magia, parece tan simple, y al mismo tiempo angustiante o maravillosa, dependiendo de su estado de ánimo. Como Huxley escribió en una célebre carta dirigida a Darwin, “¡Que estúpido de mi parte no haber pensado en eso!

Podríamos decir que la neurociencia de la consciencia es pre-darwiniana. Estamos muy seguros de que es el cerebro el que crea la consciencia pero desconocemos el truco. ¿Encontrará la ciencia una teoría que nos permita entender el fenómeno de la consciencia?

Bien, propongo una teoría sobre la consciencia, que a diferencia de la mayoría de las teorías planteadas hasta el momento, no señala a un mago. No se limita a apuntar cierta estructura o proceso cerebral para exclamar sin más explicación: ¡Esto es la consciencia! Aunque hago referencia a áreas específicas del cerebro y a una categoría de información específica, intento explicar el truco tras la magia. Lo que trato de explicar no es solo “Aquí está el mago que lo hace” sino también “Así es como el mago lo hace”.

¿Cómo funciona la consciencia?Hace más de 20 años empecé a estudiar cómo la vista, el tacto y el oído se fusionan en el cerebro y como esa información era usada para coordinar el movimiento de las extremidades. Estas cuestionen en concreto pueden parecer muy alejadas del tema de la consciencia, pero con los años me he dado cuenta de que los conocimientos básicos sobre el cerebro, el procesamiento sensorial y el control del movimiento, proporcionaban una posible respuesta a la cuestión de la consciencia.

En el cerebro se originan dos procesos que son de particular importancia para la actual teoría. En primer lugar, utiliza un método que la mayoría de los científicos llama “La atención”. Al carecer de los recursos suficientes para procesar todo al mismo tiempo, centra todos sus procesos hacia algunos elementos que necesita en un momento dado. La atención es un truco del cerebro para el manejo de información y así profundizar en algunos datos a expensas de los demás datos. En segundo lugar el cerebro usa datos internos para generar modelos simplificados o esquematizados de los objetos y situaciones que componen el mundo. Estos modelos son usados para probar cosas, hacer simulaciones y planificar acciones.


El intrincado proceso de la consciencia¿Qué sucede cuando el cerebro inevitablemente combina estos dos procesos?
En teoría la consciencia es un modelo simplificado del cerebro, un modelo esquemático del complicado manejo de información. Por otra parte, el cerebro puede usar la construcción de la consciencia para modelar su propio estado de atención, o para modelar el estado de atención de cualquier otra persona. Por ejemplo, Harry podría estar fijando su atención en una mancha de café en su camisa. Miramos a Harry y se entiende que él es consciente de la mancha. En teoría, gran parte de la maquinaria, regiones del cerebro y el procesamiento de datos que usamos en un contexto social para atribuir consciencia a alguien más, también se utiliza continuamente para construir nuestra propia consciencia y atribuírnosla a nosotros mismos. La percepción social y la consciencia comparten la misma base. La teoría del esquema de atención, como eventualmente la he llamado, trata de explicar la consciencia de una manera científicamente plausible sin trivializar el problema.

Esta teoría generó un gran número de reacciones por parte de expertos en el tema de la mente y la consciencia. Muchos eran entusiastas, algunos eran prudentes y unos pocos se oponían directamente. Agradezco los comentarios que me ayudaron a dar forma a la idea y a su presentación. Siempre es difícil comunicar una nueva idea. Puede tomarle años a la comunidad científica para darse una idea de que es lo que se está planteando, igualmente pueden tomar muchos años para que el que plantea la idea encuentre la mejor forma de trasmitirla.

La solubilidad de la conscienciaNadie sabe a ciencia cierta cómo es que el cerebro crea la consciencia, pero la teoría de los esquemas de atención parece ser prometedora. Explica los principales fenómenos. Es lógica, conceptualmente simple, comprobable y cuenta con el apoyo de una serie de experimentos anteriores a su formulación. No es una teoría opuesta a los tres o cuatro puntos de vista principales de la neurociencia acerca de la consciencia. Más bien, este enfoque combina muchas de las anteriores teorías y líneas de pensamiento, es la construcción de un marco conceptual único, combinando todos los puntos fuertes. Por todas estas razones, es una teoría que me emociona, al ser una explicación biológica de la mente, de la consciencia misma y estoy impaciente por comunicarla adecuadamente.

Si te gustó ¡Compártelo!, ¡Comenta!

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here