El preocupante experimento del Universo 25

El interesante experimento del Universo 25Los seres humanos a lo largo de la historia hemos deseado vivir en un paraíso, un sitio perfecto, un lugar para disfrutar, donde no exista el hambre, ni ningún otro tipo de necesidad, un lugar donde todos puedan ser felices, sin guerras o conflictos; una utopía

Sin embargo, debemos detenernos a pensar que ocurriría si esto sucediera, ¿mantendríamos nuestro paraíso o lo convertiríamos en una especie de infierno? Podrías pensar que la respuesta es obvia y que simplemente lo mantendríamos y conviviríamos en armonía, sin embargo…

En 1968 el experto en comportamiento animal John Calhoun se hizo esta misma pregunta, por lo que ideó un experimento para ver que ocurriría en un mundo así y medir los efectos de la sobrepoblación mundial. Para ello, utilizó ratones a los cuales les construyó una serie de verdaderos paraísos terrenales a los que denominaba universos, el más duradero y famoso de estos fue el número 25.

¿En qué consistía el experimento del Universo 25?

En qué consistió el experimento del Universo 25El Universo 25 consistía en una caja gigante cuidadosamente diseñada para ser una utopía de roedores, con elaboradas estructuras, comida ilimitada, una temperatura agradable y libre de depredadores… todo lo que un ratón podría desear.

El entorno estaba dividido en plazas principales, subdivididas en varios niveles con rampas para acceder a los “apartamentos”, el lugar lucia realmente bien y apropiado para los roedores, siempre tenia alimento suficiente, sin embargo… sus habitantes fueron condenados desde el primer momento.

El Universo 25, empezó con ocho ratones, cuatro machos y cuatro hembras, todos perfectamente sanos y seleccionados especialmente para el experimento.

Al inicio, los ratones parecían realmente felices de tener este espacio por lo que empezaron a reproducirse rápidamente pero, para el día 560 del experimento, la población de ratones llegó a más de 2.200 ejemplares, a partir de este punto, el número de roedores empezó a disminuir de forma constante hasta casi llegar a la extinción. ¿Cómo pudo suceder esto?

Cada ratón, debido a la sobrepoblación, empezó a convivir en su estancia con cientos de otros roedores, por lo que los machos empezaron a luchar por dominar su territorio. Se reunían en las plazas principales para alimentarse y ocasionalmente se atacaban los unos a los otros.

El paraíso de roedores que termino en su extinciónPor otro lado, las hembras preñadas pocas veces llevaban sus embarazos a término, y cuando lo hacían, dejaban olvidadas a sus crías. Las hembras movían a la mitad de sus bebés lejos del peligro, y olvidaban al resto, incluso, a veces, simplemente los dejaban caer mientras los estaban transportando y se olvidaban de ellos.

Además, las crías que lograban sobrevivir, adquirían el comportamiento violento de la sociedad en la que habían nacido, se convirtieron en roedores verdaderamente agresivos, la violencia entre estos animales se volvió algo muy normal, incluso algunos que parecían tranquilos la mayor parte del tiempo, estallaban repentinamente en cólera, atacando y matando a una gran cantidad de ratones.

El selecto grupo de roedores denominado “los guapos”

Entre tanta muerte y agresividad, algo muy curioso ocurrió. En los escasos espacios aislados, un pequeño grupo de roedores se reunían para ocultarse de toda esa violencia, éstos no criaban, ni luchaban, ni hacían nada a parte de comer, dormir y acicalarse, eran totalmente indiferentes a los demás ratones, fueron denominados por Calhoun como los guapos.

Cuando la población empezó a declinar este selecto grupo se salvó, tanto de los enfrentamientos violentos, como de la muerte, pero por otro lado, habían perdido toda clase de comportamiento social, incluyendo las relaciones sexuales y el interés por relacionarse con otros, por lo que, aunque estos sobrevivieran, aún así, su sociedad estaba condenada a desaparecer. El paraíso de los ratones había colapsado

Aquí tienes un video con imágenes originales del experimento:

Conclusión

Claramente, este experimento lo podemos transportar a nuestra sociedad, ya que es una pequeña ventana que nos permite ver, que no es suficiente vivir en un paraíso, hay muchas cosas que pueden salir mal y transformar esta sociedad ideal en todo un infierno.

Nos encontramos en un punto crítico, la población en el mundo crece vertiginosamente y algunos opinan que estamos muy cerca de llegar a la última fase del experimento de los ratones, con la diferencia de que nuestros recursos son limitados… de nosotros depende si prosperamos o convertimos el mundo en una especie de apocalipsis.

Fuente: The Behavioral Sink

Si te gustó ¡Compártelo con tus amigos!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here